skip to main | skip to sidebar

Generación del 93

  • Alack
  • Cabeza de Turco
  • Dakozu
  • Fab

Etiquetas

  • alack (25)
  • Alex#11 (15)
  • Cabeza de Turco (28)
  • Crónica diaria (1)
  • Dakozu (4)
  • FranZeta (4)
  • Inspiración hecha pedazos (7)
  • Las cuatro sombras de una llama (2)
  • Las nanas de la patata (2)
  • Legado (2)
  • pasado (1)
  • Pensamiento (27)
  • Poesía (3)
  • Regreso (2)
  • Relato (25)
  • Retrato (2)
  • Tu (2)
  • Visión en sepia (2)

Archivo del blog

  • ►  2010 (7)
    • ►  agosto (3)
    • ►  noviembre (2)
    • ►  diciembre (2)
  • ►  2011 (30)
    • ►  enero (1)
    • ►  febrero (1)
    • ►  marzo (4)
    • ►  abril (5)
    • ►  mayo (3)
    • ►  junio (4)
    • ►  julio (2)
    • ►  agosto (1)
    • ►  septiembre (1)
    • ►  octubre (2)
    • ►  noviembre (5)
    • ►  diciembre (1)
  • ►  2012 (13)
    • ►  enero (1)
    • ►  abril (2)
    • ►  mayo (1)
    • ►  junio (1)
    • ►  julio (1)
    • ►  agosto (4)
    • ►  octubre (1)
    • ►  noviembre (1)
    • ►  diciembre (1)
  • ►  2013 (13)
    • ►  febrero (3)
    • ►  marzo (2)
    • ►  abril (1)
    • ►  junio (2)
    • ►  julio (1)
    • ►  octubre (2)
    • ►  diciembre (2)
  • ►  2014 (9)
    • ►  febrero (6)
    • ►  mayo (1)
    • ►  junio (1)
    • ►  octubre (1)
  • ►  2015 (2)
    • ►  abril (1)
    • ►  octubre (1)
  • ►  2016 (3)
    • ►  marzo (1)
    • ►  abril (2)
  • ▼  2017 (2)
    • ►  marzo (1)
    • ▼  agosto (1)
      • Condenado a que la vida me sonría.

Seguidores

New Ham Times

"A falta de una imagen, buenas son las mil palabras."

... Luz verde

Se enciende el semáforo...


Primera luz apagada, mente concentrada, acelerador esperando el empuje de un pie más inquieto que mis propios nervios. Aquí no valen pensamientos pasados, aquí no valen recuerdos, sólo importan las 72 vueltas que esperan frente a mí, 72 vueltas que durarán 3 meses, las más emocionantes de mi vida.


Segunda luz... un cosquilleo recorre mi cuerpo, quizá no he asimilado aún lo que tengo delante, o simplemente no me lo creo. Este año voy sin ningún tipo de hándicap, sin ningún aliciente que me impida disfrutar de lo que será la carrera más emocionante de mi vida, y no estoy sólo, porque en este imponente circuito me acompañarán en parrilla los mejores amigos que uno puede tener, los que harán que este verano sea lo que pretende ser, y lo que siempre soñé que fuera.


Sólo quedan dos luces en el semáforo, ¡esto va a empezar! Un sentimiento de libertad absoluta se apodera de mí, me siento cómodo, tranquilo, pase lo que pase he venido a disfrutar, es imposible no hacerlo con gente como Fabián, Somoza, Alfonso, Paredes, César, Agudo, Alberto, etc. al lado. No, no estoy sólo, esto es lo que viene, el horizonte se nos queda pequeño.


Se encienden todas, décimas de segundo para no pensar, para dejarse llevar por todo lo que podamos encontrar, "legendario" puede ser el adjetivo que todos buscamos para este verano, y estamos convencidos de que será así como lo recordemos... Llegó el momento, respiras hondo, adelante...


... Luz verde.

Publicado por Anónimo el jueves, junio 09, 2011
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: Alex#11, Pensamiento 0 comentarios

Mariposas púrpuras

Me encanta cuando hablo desde el corazón. Una calma sosegada irrumpe en mi pecho y busca, deseando hallar, iluminando con la luz de la vida, la cárcel de cristal del cajón de mis adentros. Abre en dos el baúl de mis sentimientos que, disparados a presión, chocan contra las paredes de mis miedos, imponiendo su ley sobre ellos, inquebrantables, tan solo superables por el tiempo.

Mece mis latidos al compás del viento, cura mis dolores y cose mis heridas, limpia los salados desperdicios de mis tibios suelos mediante dulces lágrimas, resbalando por mis mejillas rojas de emoción, como manzanas caídas del mismo Sol, dejando atrás caminitos de plata de incalculable valor.

Achica la oscuridad que anega mi aliento, pues mi alma entera arde, muy inflamable, con el más ligero aleteo de calamidad, de una inestabilidad propia de la dinamita a punto de estallar.

Mililitros de metralla intoxican mi existencia de ira, odio y, por supuesto, amor. Su recuerdo acaricia mis tristes sentimientos, que se transforman en mariposas, preparadas para alzar el vuelo, lejos, hacía donde la brisa las lleve y nunca las deje parar. Muestran su belleza escondida, indómita, de naturaleza impía, imperturbable, púrpura.
Publicado por Cabeza de Turco el jueves, mayo 26, 2011
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: Cabeza de Turco 2 comentarios

¿Nervioso?

Mayo, comienzos de lo que hasta ahora será el mes más decisivo de mi vida...


- ¿Nervioso?

- ¿He de estarlo?

- Te la juegas y lo sabes, yo lo estaría.

- Quizá tú no seas yo.


Llevo meses, quizá poco más de un año escuchando a la misma gente acojonarme con el momento más decisivo de mi vida académica, se acerca la temida selectividad. Llevo dos años de duro trabajo para llegar hasta aquí, he aguantado lo inaguantable, he conseguido lo que parecía imposible, he llegado a una cima que parecía inalcanzable, y he culminado proezas que nunca imaginé poder lograr. El poco tiempo nunca fue un impedimento, bien lo saben muchos, y todo esto me hace pensar en una evidencia más que clara. "Puedo". Una sola palabra, sencilla, que define todo aquello que sentí cuando me propuse algo desde que mi nueva vida comenzase.


Cada uno vivimos en un mundo del que somos los protagonistas, en el mío yo soy The Chosen One, yo soy el que pilota el avión que ha de aterrizar en el paraíso, o que se estrellará en las altas cimas que componen las dificultades que se me presentan. Pero no, el miedo no es mi copiloto, mi copiloto no es otro que la voluntad de triunfar, que nunca me abandonará mientras siga teniendo aspiraciones. Y esas aspiraciones están llegando poco a poco, paso a paso.

Publicado por Anónimo el lunes, mayo 09, 2011
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: Alex#11, Pensamiento 1 comentarios

Introducción a Visión en sepia

Quizás soy un hipócrita realmente; quizás solo soy un tipo que suelta pestes del mundo que le rodea sin poder quejarse; quizás creo que puedo cambiar el mundo desde mi escritorio; quizás me siento cada noche a escribir porque crea que es útil para evadirme; quizás solo soy un muchacho sin valor; quizás esta introducción no es necesaria


Es posible que me considere diferente para engañarme a mí mismo. Es posible que busque explicaciones a demasiadas cosas. Es posible que diga lo que digo buscando algo más que expresarme. Es posible que me haga el insensible para esconder mi fragilidad. Es posible que escriba esto para olvidar las cosas que atraviesan mi mente en estos momentos. Es posible que todo lo que escribo no tenga nada que ver conmigo.


A lo mejor busco que mis escritos no se entiendan para sentirme superior, o que la verdad sea que ni siquiera yo los entiendo. A lo mejor no soy capaz de decir lo que escribo, o que justamente por esto mismo lo escribo. A lo mejor soy la clase de persona que digo odiar, o a lo mejor me odio demasiado. A lo mejor formo parte del rebaño, o a lo mejor ese rebaño solo esté en mi cabeza. A lo mejor soy un conformista, o a lo mejor que no sepa el significado de tal palabra.


Puede que busque parecer más intelectual de lo que soy. Puede que no sea más que un niño demasiado mimado. Puede que no sepa por qué escribo. Puede que no me importe que esto sea leído. Puede que no quiera conocerme. Puede que maldiga al destino por no jugar a mi favor. Puede que critique a los demás para evitar criticarme a mí mismo. Puede que no quiera que nadie lea esto. Puede que quiera que lo lea solo una persona. Puede que esto sea necesario para entender lo que escribiré a continuación.


Quizás no.

Es posible que no.

A lo mejor no.

Puede que no.



Publicado por Alack el domingo, mayo 01, 2011
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: alack, Visión en sepia 1 comentarios

"When you try your best..."

"...But you don't succeed", que dice Chris Martin. Ninguna frase podría definir mejor los sentimientos sobre mi pasado, momentos de desesperación absoluta, de fracasos sin segundas oportunidades, donde nadie te dice "cuando vuelvas lo harás mejor" o "tranquilo, seguro que al final todo sale bien". Porque las piedras seguían cayendo una tras otra, sin escudo alguno, recibiendo cada golpe, sin alcanzar ninguna de las metas que alguna vez me planteé. Cuando miras atrás y ves que todos los esfuerzos a los que dedicaste el 100% de ti no dieron ningún fruto quizá te llega un momento para pensar más que nunca, un momento que tomar como punto de inflexión y alejar los fantasmas de un pasado que soñarías con olvidar.


Ahí es cuando aparqué mis miedos, cuando encontré una oportunidad de mejorar personal y anímicamente. No hace mucho, comenzó mi auténtica vida, donde el pasado no existe, donde la gente está ahí para darte la ayuda que siempre se te negó, que nunca nadie vio, o que nadie quiso ver. Porque ahora todo es distinto, donde antes había un muro, ahora bifurcan los caminos, donde antes habían mares de dudas, ahora las aguas tornan cristalinas. Esas personas que aparecen cuando menos te lo esperas son las que consiguen abrirte los mil caminos que tu cegada autoestima te impedía ver, gente fugaz, o gente que no te abandonará. Someone tried... to "fix me".


Coldplay - Fix You

Publicado por Anónimo el domingo, abril 24, 2011
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: Alex#11, Pensamiento 1 comentarios

Ejército de la entropía

Hacía eones desde la caída de la Extinguidora. Los míseros cenicientos aún caminaban sin rumbo alrededor del pico de Kulrath. Sin saber que buscar, carentes de cometido más allá de avivar el fuego de su venganza.


Sus esqueletos ardían con pasividad, con cada paso enrojecían sus ascuas. El dolor era terrible, pero no podían abandonar su marcha. Aquellos que lo intentaban, veían desmoronarse sus propias cenizas. Entonces llegaban las avivadoras para comenzar con el ciclo de nuevo. El trabajo de las avivadoras de hollín no tenía fin.


Solo servían para la guerra, destinados a consumirse una y otra vez. Todos seguían la sabiduría de Illulia, quién cegado por la ira continuaba su voraz lucha contra los demás planos.


Los caballeros montados comenzaron a abandonar aquellos parajes humeantes en busca de llanuras que asolar. Acabando con todo lo que poseían aquellos que un día se lo arrebataron a los moradores del páramo.


Apenas quedaban enemigos que obstaculizasen el paso de estos muertos caminantes. El gigante Tarvik ya había muerto. La raza Mogg estaba casi extinta. Los fragmentados habían caído ante sus propios impulsos de autosacrificio. Los restos de Tolek estaban ya sepultados por las sombras de las llamas. Bestias imponentes como las sierpes del Gran Coliseo fueron aplastadas por la muchedumbre ardiente. Incluso los kjeldoranos que sobrevivieron a las escaramuzas del ejército de Haakon dejaron de explorar este territorio.


Aquel que se hacía llamar Jaya Ballard y que había frustrado su destino para convertirse en un nuevo mago de la arena, se enfrentó al propio Illulia. Aquella memorable batalla finalizó con el cuerpo de Jaya devorado por los fuegos de los chamanes que respaldaban el gran poder de Illulia.


Illulia no sentía compasión por ninguna criatura. Elfos, kusites, humanos, sierpes, drubs o trasgos; no importaba que antaño hubieran convivido, ahora iban a ser calcinados todos ellos. Incluso los trasgos asesinos que tantas veces ayudaron a los cenicientos, o aquellos de la banda de Mosto.


El páramo era su tierra por derecho, ellos se lo robaron y por ello continúan levantándose los esqueletos ardientes. Todos tenían una cuenta pendiente. Una guerra que se alargará durante infinitos milenios hasta que la ira de Illulia se apague y con ella el fuego de todos esos caminantes de hollín.

Publicado por Alack el viernes, abril 22, 2011
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: alack, Relato 0 comentarios

Parece que ella vuelve

Aún crece la hierba en aquel jardín, bajo aquel inmenso árbol. Las posadas lágrimas, cual abono, fertilizan sus recuerdos. Permanece la grieta. Tanto en aquel suelo como en la figura que lo pisa, clavada, ausente.


Él sigue allí, sigue esperando. Poco ha cambiado en este tiempo adimensional. Ella ya lo cruzó, sin detenerse. Pasó tan rápidamente que dejó un surco en la tierra, proyectándose en él.


Él permanece. Ya no llora. No llora, está muerto. Falleció mientras aquel árbol crecía. Algo resbala por sus mejillas, no son lágrimas, es ella.


Cien veces soñó con estrangularla, cien más con poseerla. Nada se le escapó, porque nada llegó a coger. Esperaba que floreciese aquella semilla que no había sido plantada.


Él es ella. Él se odiaba, ya no puede. Poco ha cambiado, sigue esperando.


Este árbol es demasiado grande. Sus frutos hacen recordar. Cada día ella pasará. Se posará bajo la sombra de aquel árbol. Mientras él morirá, morirá hasta que todo se marchite. Quedará el suelo estéril y ella no volverá. Él ya no esperará. El árbol será lo único que se mantenga.


Jóvenes amantes tallarán sus iniciales en él. Otras figuras esperarán junto a su corteza. Servirá de ejemplo.


Él es ella y en ella están las raíces de aquel árbol. Él desea que arda, pero alguien susurra que con el árbol morirá ella. Entonces él ya no tendría que esperar, pero es lo único que tiene.


Recogerá cada fruto que caiga, todos picoteados por las aves solitarias. Espera uno solo. La tierra espera con él, espera dar a luz. Espera que la hierba lo inunde, espera que ella vuelva.


Suena un estruendo, el árbol se agita, algunas hojas caen. Es el viento que vuelve a soplar con fuerza. El último fruto del árbol se tambalea junto la figura de él.


El fruto ha caído, él lo recogió, lo mordió y plantó sus semillas. Ahora vive, ahora llora. Parece que ella vuelve; y él espera, espera bajo aquel árbol.

Publicado por Alack el viernes, abril 22, 2011
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: alack, Relato 0 comentarios
Entradas más recientes Entradas antiguas Inicio
Suscribirse a: Entradas (Atom)

Derechos reservados por NHT

Con la colaboración de tu puta madre